
Una presión de la que no estuvo ajena Macarena, que hoy está en primer año de Psicología. "La época de postulación fue una locura. Yo igual tuve buen puntaje, pero para una privada, y te juro que no sabía qué hacer, fue 'heavy'", dice.
El tema no es menor y con tanta oferta dado vueltas, los estudiantes que den la PSU este 30 de noviembre y 1 de diciembre se enfrentarán a una avalancha de información y presión.
Los expertos aconsejan respirar hondo y pensar con calma. Porque aunque las universidades ofrezcan desde un iPhone hasta becas, lo importante pasa por otro lado.
Qué evaluar
Virginia Seyler, jefa del departamento de Orientación del preuniversitario Pedro de Valdivia, dice que la elección de la institución en la que se estudiará es casi tan relevante como la elección de la carrera y por eso es importante no dejarse influenciar por aspectos externos. "A veces la decisión se toma más porque sus amigos van a ir allá o por el marketing", dice.
Seyler aconseja saber bien qué ofrece cada casa de estudios en términos de diversidad de carreras, apoyo académico, infraestructura y cuerpo docente. "No es recomendable tomar decisiones basadas en prejuicios, ya sean positivos o negativos. La oferta es demasiado amplia como para quedarse con 2 o 3 alternativas sólo porque son de las que más hemos escuchado", dice.
Carmen Gloria Muñoz, directora de Extensión del preuniversitario Cpech, recomienda fijarse bien en la malla de cursos y sus materias. "Por ejemplo, en arquitectura, los alumnos deben verificar la tendencia que tienen las distintas universidades, porque un plantel puede tener una línea más artística y otro algo más orientado al lado práctico de la construcción", sostiene.
También, dice, hay que tener en cuenta la línea valórica de la institución "Hay universidades confesionales adscritas a una línea religiosa, a las que les interesa dar en su formación aspectos valóricos de su adscripción. Lo mismo sucede con lineamientos políticos".
Con el resultado ya en la mano, hay que empezar a mover las piezas de manera estratégica.
Un dato en que hay que fijarse es en la cantidad de carreras a las cuales se puede postular en la misma universidad. Por ejemplo, un alumno puede postular a ocho carreras, sin embargo en la Universidad de Chile sólo se puede postular a cuatro en las primeras preferencias, por lo cual le convendrá postular a otras universidades en los lugares 5, 6, 7 y 8, para no perder opciones.
Otro de los dilemas es qué hacer cuando el puntaje no es tan bueno, pero tampoco tan malo. ¿Me aseguro antes en una universidad que pide menos o espero a ver si corren las listas de espera?
Aquí lo importante es tener visión. "Hay que ver el puntaje mínimo de exigencia, luego el puntaje ponderado de corte del año anterior de cada carrera de su interés en cada universidad y determinar el peso que le otorgan a sus notas de enseñanza media y puntaje de las pruebas, ya que no todas las universidades exigen lo mismo", dice Muñoz.
Sacar cuentas
Siguiendo con el ejemplo de arquitectura, dice que un chico que tenga buenas notas en el colegio, un puntaje ponderado de 600 puntos, pero que no le fue tan bien en matemática, le convendrá optar por tomar Arquitectura en una universidad donde el valor que se le asigne a matemáticas sea bajo.
Virginia Seyler dice que es bueno ponerse en todos los escenarios antes de recibir los resultados.
"Tomar decisiones impulsivamente suele traer dificultades. Si al alumno no le alcanza el puntaje es bueno darse una segunda oportunidad y no dejarse vencer frente a la primera gran dificultad", dice.
La acreditación
Ver si la universidad está acreditada también es importante a la hora de escoger, ya que la acreditación es una especie de sello de calidad.
Andrea Aedo, secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Acreditación, aconseja fijarse en los años y las áreas en que se está acreditado.
"No es lo mismo estar acreditado por 2 o 7 años, o estar acreditado en las áreas básicas o en todas las áreas contempladas por la acreditación. Una acreditación con vigencia más extendida indica que cuenta con un plan de desarrollo claramente definido y que da garantías. Una acreditación por un período más breve muestra que existen observaciones que requieren ser revisadas en un plazo más corto", dice.
Arrepentidos
Si alguien se matriculó en una institución y se arrepiente, la ley garantiza el "derecho a retracto". Para hacerlo, el alumno debe estar matriculado en otra institución y retractarse en un plazo de diez días desde la primera publicación de los resultados de las postulaciones a las universidades del Consejo de Rectores. La institución de la cual se retira el estudiante deberá devolver los documentos de pago en diez días y excepcionalmente se puede retener por conceptos de administración de la matrícula hasta el 1% del arancel anual.
En cifras
242.130 alumnos rindieron la PSU en el proceso de selección 2009, según el Demre.
92.154 estudiantes postularon a la educación superior en el proceso 2008-2009.
49.825 de quienes postularon durante ese proceso se matricularon.




